Fabián Emanuel, el Tapitero

En recuerdo de Fabián Emanuel

El Tapitero

Recorre incansablemente las calles juntando tapitas de plástico para el hospital Garraham.

*Publicado en revista casaxcasa, abril 2011.

◊ La primera vez que vimos a Fabián fue un domingo a la tarde en los alrededores de la plaza de Hurlingham: caminaba mirando en el piso, por la vereda de la avenida Roca, cerca de una pizzería; nos llamó la atención el colorido de los bidones plásticos cargados de tapitas que llevaba en sus brazos.

Cuando hablamos con él, nos enteramos de su particular historia de vida y de la cruzada personal que lleva a favor del Hospital Garraham: Un día mi nuera me pidió que juntara tapitas para que mis nietos llevaran al jardín de infantes, les di tapitas y corchos porque creí que los usarían para hacer un trabajo manual.

La segunda vez que me pidieron tapitas, las llevé yo al jardín y ahí me enteré que eran para la fundación del Hospital Garraham, que las reciclaban para hacer nylon y que con eso hacían obras en el hospital.

Desde ese momento me propuse que las caminatas que hacía diariamente sirvieran para algo más.

«En casa me preguntaban hasta dónde llegaba caminando, cuando les decía, primero no me creían, y después me trataban como si estuviera medio “tocado”. Una vez llegué hasta Liniers.»

-¿Caminabas mucho?

-Siempre caminé mucho, pero a partir del año 2002 lo comencé a utilizar como catarsis.

Yo me casé con la que fue mi novia desde los 15 años, teníamos un matrimonio muy feliz.

Por casualidad, después de un estudio nos enteramos que mi Gladicita estaba enferma, y en un par de meses se fue al cielo.

Dicen que las parejas están hechas de un 50% de cada parte, me di cuenta de que yo era sólo un 20% de esa pareja, por eso para evitar estar mucho en mi casa, camino.

En casa me preguntaban hasta dónde llegaba caminando, cuando les decía, primero no me creían, y después me trataban como si estuviera medio “tocado”. Una vez llegué hasta Liniers.

-Se podría decir que inventaste el oficio de tapitero.

-Lo de tapitero nació por mis nietos. Uno de ellos una vez me preguntó de qué trabajaba y le dije que de tapitero.

Unos días después tuvo que escribir sobre su familia en el cuaderno del colegio y puso que su abuelo era tapitero.

Le dije que cuando se cree el sindicato de tapiteros yo voy a ser el afiliado número uno.

-¿Qué tipo de tapitas juntás?

-Tapitas de plástico, las de gaseosas, las de shampoo y todas las que tienen materiales similares.

-¿Tenés gente que te ayuda?

-Detrás de la recolección de tapitas está involucrada mucha gente.

Las clientas de mi ex negocio de la calle Bustamante, cuando paso y grito tapitero, me están esperando con las bolsitas, a veces me dicen que tienen sólo ocho tapitas, yo les contesto que arriba de una son bienvenidas.

También me ayudan muchos comercios. Un día se me estaban desfondando las bolsas en las que las llevaba y una abuela me dio un bidón de agua de 6 litros con algunas tapitas adentro.

A partir de ahí, uso todos los bidones que encuentro por la calle.

Color humano: Fabián Emanuel, el Tapitero
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-¿Cuántas llegás a juntar?

-Mañana espero que pase por mi casa el camión del hospital Garraham para llevarse todo lo que junté.

Tengo cerca de 600 bidones con entre 300 y 350 tapitas cada uno (alrededor de 200.000)

-¿Cuántas veces por semana salís?

-Todos los días, a veces me retan porque los domingos comemos asado y yo me hago el gil y salgo.

Los domingos son buenos porque las plazas están llenas de gente y muchos toman gaseosas.

-¿No cobrás nada por esto?

-No. Dios me pagó todo por anticipado.

En 1995, cuando jugaba al fútbol con mis amigos, me desmayé y tuve un derrame cerebral causado por un aneurisma.

En la ambulancia, camino al Hospital Posadas, tuve 3 paros respiratorios.

En el hospital conocí la cara de Dios, es la cara del doctor Bava que me estuvo operando desde las 9 de la noche hasta las 3 de la mañana.

Creo que no me van a alcanzar todas las tapitas del mundo para pagar eso. HCXC

En recuerdo de Fabián Emanuel, el Tapitero

Infomix

TAPITAS PARA PAUL

*Publicado en la revista Hurlingham, julio 2015

◊ Estoy juntando tapitas para Paul Benicio Quiroga Escalante, un chico de San Martín -nos dijo Fabián Emanuel cuando lo cruzamos cerca de Cinco Esquinas- su historia me impactó, el día que la escuché no pude dormir: en el 2010 era un chico de cinco años como cualquier otro que estaba comiendo, se cayó de la silla y se golpeó la cabeza contra el piso.

La mamá le puso hielo y él siguió haciendo su vida normalmente. Unos días después tuvo un ACV, perdió casi totalmente la movilidad y quedó ciego”.

«La mamá le puso hielo y él siguió haciendo su vida normalmente. Unos días después tuvo un ACV«

Hace más de doce años que junta tapitas. Por deberes familiares, su recorrido de recolección hoy se centra en Hurlingham y ya no llega hasta otras localidades, como San Miguel o Morón.

Fabián ayudó varias veces al hospital Garraham que envió los camiones de la fundación a buscar la carga directamente a su casa, nosotros fuimos testigos de las miles y miles de tapas de plástico que esperaban ser transportadas.

Cuando se enteró de chicos que necesitaban ayuda comenzó a recolectar para esos casos en particular.

Hoy hay esperanzas para Paul, después de estar cuatro años sin ver se dieron cuenta que estaba recuperando algo de la visión.

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Con ansias de que pueda mejorar su calidad de vida, su familia quiere llevarlo a China para hacerle un implante de células madre en la médula.

Con ese fin el tapitero junta tapitas. HCXC

Entrando al facebook de Paul: https://www.facebook.com/paul.quirogaescalante vas a poder saber más sobre su situación actual a 10 años del accidente y las necesidades de su familia.

https://www.instagram.com/explore/locations/29738357/fundacion-garrahan/?hl=es-la

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