Casa Posadas: Un refugio en la adversidad

Albergan a pacientes y familiares de pacientes del hospital más importante de la zona oeste. Estuvimos con su directora, una reconocida vecina de Hurlingham.

(*) Publicado en revista casaxcasa en noviembre de 2018

◊ El Hospital Posadas impone respeto.

No sólo por el gran edificio de 7 pisos con 72.000 m2 de superficie cubierta y sus 60 años de historia, sino también por la tarea central que cumple para la prevención, tratamiento y rehabilitación de la salud en un área de influencia de 6 millones de habitantes, que incluye desde by pass gástricos hasta cirugías de Parkinson.

Dentro del predio de 22 hectáreas está también Casa Posadas, un hogar para pacientes y acompañantes de pacientes que viven generalmente en zonas alejadas.

Hablamos con su directora, Alicia Rodriguez, una reconocida vecina de Hurlingham con una destacada trayectoria como docente en la ciudad: “Estoy acá porque la Fundación Casa de Jesús me propuso para que gestione esta Casa.

Pasé 41 años de mi vida trabajando en diferentes escuelas, la mayoría en el Colegio San Fernando, donde fui maestra, vicedirectora y me jubilé como directora.

Vine por las capacidades de la gestión, pero sin conocer este ámbito.

-¿Cómo surge Casa Posadas?

-Las casas existen en muchos hospitales del país, ésta fue soñada por los profesionales del Hospital Posadas.

Se inauguró por un acuerdo entre las autoridades del Hospital, el Ministerio de Salud y la Fundación Casa de Jesús, que tiene su sede en Morón.

Casi todas las casas están gestionadas por fundaciones.

La relación con la Fundación surgió porque Casa de Jesús tiene al Hogar San Francisco para asistir a gente en situación de calle y las trabajadoras sociales del Hospital llamaban buscando dónde mandar a algún familiar para que no durmiera en los pasillos.

El Ministro de ese momento le propuso al padre Mariano Del Río, quien es el alma de la Fundación, que está gestionada por jóvenes no religiosos.

Para poner a funcionar esta casa, el padre Mariano formó un equipo de 12 personas, entre las que estoy yo, con una trabajadora social, una contadora, una asistente para el área de comunicación que actualmente no trabaja acá y ocho operadores.

Con esa finalidad fuimos a investigar otras casas. Fuimos al Garrahan, que con total generosidad nos explicaron todo, al Hospital de Niños Sor María Ludovica de La Plata, a Ronald McDonald y estuvimos en el encuentro de casas de todo el país en la ciudad de San Juan.

Con todo eso armamos el proyecto que tuvimos que reacomodarlo porque el Hospital Posadas también es para adultos.

-¿Qué características tiene esta casa?

-Casa Posadas tiene la particularidad de que recibe personas sin importar si viven a 50 km o en La Quiaca.

Quienes deciden quién entra son un médico y una trabajadora social mediante un trámite muy simple.

Hay 20 habitaciones dobles, con baños privados y aire acondicionado, que en caso de necesidad se podrían transformar en triples, y 6 sectores séxtuple, en total son 96 personas.

En estos dos años hubo una ocupación de entre un 60 y un 65%, el hospital tiene 500 camas.

Las personas vienen una vez que al paciente se le indica que tiene que tener un acompañante, en general son casos gravísimos que están en neonatología, terapia intensiva, cardiología o parkinson, también hay casos de bariátrica que es la operación del estómago para reducir el peso.

No tenemos pacientes sino huéspedes.

Por ejemplo: una mamá que su nene nació con 500 gramos estará acá y su bebé en el hospital, una mamá o un papá que van a operar a su chiquito del corazón; en el caso de pacientes oncológicos, hacen el tratamiento dos o tres días en el hospital y si vienen de lejos se quedan los 15 días hasta la próxima internación.

«Antes de que la casa comenzara a funcionar la gente se quedaba en los pasillos, porque no tenía dinero para ir y volver«

-¿Cómo es el funcionamiento?

-Una vez que llegan, uno de los operadoradores que trabajan las 24 horas durante los 365 días del año, les hace una entrevista y les cuenta que se les van a dar las sábanas, las toallas, el plato y que van a recibir la comida.

También les informa que hay normas de convivencia y que les pedimos colaboración en la limpieza.

El hospital nos provee todo este personal, más una persona de seguridad y dos de limpieza que hacen el mantenimiento general y de las habitaciones cuando se vacían.

Mientras transcurre la estancia de las personas acá, cada uno debe ocuparse de la limpieza de su habitación y si está en una séxtuple tienen un cronograma para ir rotándose.

Antes de que la casa comenzara a funcionar la gente se quedaba en los pasillos, porque no tenía dinero para ir y volver, o como nos ha pasado a los que hemos tenido a un familiar cercano enfermo, queremos estar pared de por medio.

Al tener la casa se liberaron los pasillos y la gente está cómoda y un poquito más relajada, las mamás nos decían que iban al baño a llorar sus penas.

Si bien estamos dentro del mismo predio, esta callecita que se cruza, hace que se liberen del ruido y los olores del hospital.

-¿De qué manera resuelven las comidas de cada día?

-En Casa Posadas la parte espiritual y el acompañamiento son del Hogar San Francisco, casi toda la forma de trabajo es como nos contó el Garrahan y el modelo de comidas es del Sor María Ludovica.

Les preguntamos a la mañana si se van a quedar a comer y la cocina del Hospital nos manda las viandas con los requerimientos que hicieran falta.

Para el desayuno y merienda nos mandan galletitas y mate cocido, después se los preparan ellos en nuestras cocinas y los toman en los sum.

–¿De dónde surgen los fondos?

-Todo esto sale del presupuesto del Hospital. Las casas de todo el país funcionan con padrinos, la Fundación y el Hospital trabajan para conseguir los padrinos y poder costear todos los gastos para que no sea más parte de ese presupuesto.

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En San Juan, por ejemplo, hay habitaciones que tienen varios padrinos, pueden ser egresados de un colegio o compañeros de un club de rugby, el monto de una donación no es inalcanzable para una empresa.

Actualmente todo lo que se utiliza, además de lo que sale del hospital, la Fundación lo consigue por donaciones.

Casa Posadas desarrolló varios proyectos, quizás el más destacado de ellos es la ambientación del edificio.

Con ese fin y el de generar una comunicación con las provincias que son las que pueden derivar gente al hospital, se las convocó para que se hagan cargo cada una de una habitación sin que eso representara un gasto.

Varias enviaron artistas, como Mario Lange de San Luis, Milo Lockett de Chaco, Germindo de Mendoza. Algunas entregaron cuadros.

Otros proyectos en desarrollo son: la señalización de la casa y las habitaciones en lenguaje braille; el software de gestión que están haciendo en sus prácticas profesionalizantes 6 alumnos de la carrera de Informática del Instituto Sagrado Corazón de Hurlingham, que además esperan poder compartir con las otras casas, y la parquización con árboles y arbustos de las zonas lindantes.

Para eso el Vivero Municipal de Hurlingham les hizo llegar 30 ejemplares que para celebrar los dos años van a plantar simbólicamente operadores, directores, empleados de seguridad y maestranza, huéspedes y alumnos.

En la búsqueda de brindarles a los huéspedes una actividad que les permita dejar de pensar en su situación, la gente de Casa Posadas quiere armar un grupo de voluntarios para realizar talleres, como puede ser pintar, tejer o trabajar con algún tipo de material.

Quien quiera ofrecerse para ser voluntaria o voluntario tiene que comunicarse con ellos.

-Una frase de la Madre Teresa ilumina nuestra tarea y nos orienta- concluye Alicia Rodríguez: “No dejes que nadie se aleje de nuestra presencia sin sentirse mejor y más feliz”. □ HCXC

Por Eduardo Fortunato
Casa Posadas: 4654-7074 ó 156168-9144

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